Elegimos la bomba justa para tu pozo, la instalamos con su tablero y la dejamos presurizada. También cambiamos bombas viejas o quemadas.
La bomba tiene que estar dimensionada para la profundidad del pozo, el caudal que da la napa y el consumo de la casa. Si es chica trabaja al límite; si es grande "chupa" el pozo y toma aire.
Antes de instalar medimos el nivel dinámico del pozo y el caudal real, y con eso elegimos la bomba y el diámetro de cañería adecuados.
Desde el pozo hasta la canilla, dejamos el circuito de agua completo.
Para pozos profundos. Se coloca sumergida dentro de la camisa y empuja el agua hasta el tanque.
Da presión constante a duchas, calefón y canillas cuando el tanque por gravedad no alcanza.
Acumula agua a presión y evita que la bomba arranque a cada rato, alargando su vida útil.
Llave de nivel o presóstato para que la bomba encienda y apague sola, sin desbordes ni faltantes.
Con una instalación correcta y protección de tablero, entre 8 y 15 años. La mayoría de las fallas tempranas son por bombas mal dimensionadas o sin protección contra marcha en seco.
Se extrae la bomba con el caño y la soga. Muchas veces el caño y el cable se reutilizan; se cambia sólo la bomba y lo que esté gastado. Lo evaluamos en el momento.
Sólo si el pozo da caudal para acompañarla. Una bomba más grande de lo que el pozo entrega toma aire y se daña. Primero medimos el caudal real del pozo.
Sí, podemos instalar una bomba provista por el cliente, aunque recomendamos que la elijamos juntos para que quede bien dimensionada al pozo.
Equipos de primeras marcas, instalados y probados en obra.



Vemos tu pozo, medimos el caudal y te pasamos presupuesto de la bomba y la instalación.